LA GUERRA EMPIEZA AQUÍ: NI INDUSTRIA NI OBJETIVO MILITAR EN ARAGÓN


El presidente del gobierno de Aragón junto a la alcaldesa de Zaragoza han anunciado el impulso al hub, un grupo de empresas, destinado a la defensa, es decir, industria militar. Este anuncio se ha acompañado con el apoyo del gobierno de Aragón poniendo alfombra roja para que Instalaza, empresa armamentística, amplié su capacidad de producción para poder diseñar y fabricar sistemas y subsistemas de misiles.

 


 

Aragón se vende siguiendo una lógica que gira en intereses que poco tienen que ver con los de nuestra tierra. Primero permitieron la proliferación de aerogeneradores sin control ni medida, esto favoreció la implantación de macrogranjas de datos de las grandes multinacionales que consumen más energía que todo Aragón junto y que ahora necesitan y propician el despliegue de nuevas tecnologías de defensa para evitar ciberataques pero también para el desarrollo de las nuevas armas tecnológicas que utilizan los datos para geolocalizaciones precisas y que hemos visto experimentar con ellas en Gaza.

Azcón vende de desarrollo sostenible un tipo de empresas cuyo único fin es la guerra y por tanto matar a otros. Respalda la locura de escalada belicista que impone la OTAN a sus países miembro y a los que ya está presionando para que incrementen su gasto militar en detrimento del gasto social en el que se incluye la sanidad o las pensiones.

Azcón se suma a la oportunidad de negocio aunque estas empresas no generan tanto empleo y desde luego no son útiles a la sociedad en cuanto que crecen en un contexto de guerra por lo que hipotecan nuestro futuro. La industria armamentística debería reconvertirse para usos civiles, no crecer y Aragón debería centrar sus esfuerzos en otro modelo de desarrollo industrial.

Los gobiernos de Azcón y Chueca apuestan por el negocio de las armas y eliminan las herramientas que construyen la paz y se basan en la palabra, como la reducción en más de un 80% de los fondos de cooperación al desarrollo o en todas las iniciativas comunitarias en la ciudad que propician la convivencia.

Los gobiernos de Azcón y Chueca en su campaña publicitaria por ganar la opinión pública para esta cuestión, esconden las connotaciones de peligro que suponen para la ciudad estas actuaciones tanto el uso de los campos de tiro como espacios de experimentación, así como aumentando su peso como objetivo militar.

La guerra es un fracaso de la sociedad, ya que genera sufrimiento y desplazamientos de personas a otros lugares, destruye los derechos humanos y elimina las libertades y las conquistas sociales, además de que consume los recursos públicos que deberían invertirse en responder a las necesidades de la gente y mejorar el bienestar común. La apuesta por la industria armamentística es incompatible con los valores de convivencia, justicia social y desarrollo sostenible que deberían guiar las políticas públicas.

Por todos estos motivos creemos necesario establecer acciones que trasladen el mensaje alto y claro de “No a la industria militar en Aragón”

 

CAMPAÑA DE RECOGIDA DE FIRMAS, ADHIÉRETE FIRMANDO AQUÍ    

 Contacto correo electrónico: noindustriamilitar@gmail.com

 

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